Un escenario para la paz en Euskal Herria
es el texto en español de la
PROPUESTA PARA UNA SOLUCIÓN DEMOCRÁTICA
formulada por BATASUNA hecha pública en el acto celebrado a las 12 de la mañana del sábado 26 de enero de 2002 en Iruñea-Pamplona, en la capital histórica de Euskal Herria, en la capital histórica del Estado vasco que fue independiente durante ochocientos años (el Reino de Navarra: año 824 a año 1620).
UN ESCENARIO PARA LA PAZ EN EUSKAL HERRIA
1.INTRODUCCION HISTORICA
Hablar de paz en Euskal Herria es hablar de un bien escaso en la historia de nuestro Pueblo. Por ello, hablar de paz en Euskal Herria exige una posición de rigor en el análisis y en las propuestas y una gran responsabilidad política.
Y es desde esta perspectiva desde la que Batasuna quiere fijar con claridad su posición en torno a un escenario estable de paz para nuestro Pueblo.
Hablar de paz exige, a nuestro entender, como requisito previo mirar el curso de la historia más reciente de Euskal Herria, para construir de manera diferente el futuro de nuestro país. Un futuro que queremos empezar a construir desde hoy sin más dilaciones, sin más excusas.
Nuestro Pueblo lleva aproximadamente 200 años sin conocer un escenario de paz estable y muestras de ello son: las consecuencias represivas de la Revolución Francesa, las matxinadas, las sucesivas guerras carlistas, las dos guerras mundiales, el alzamiento fascista del año 1936, las luchas obreras y populares contra la dictadura franquista y la realidad del conflicto político en la actualidad... que dibujan el panorama real en el que de manera ininterrumpida hemos desenvuelto nuestra vida política y social.
Así, desde el siglo XVIII no ha existido ninguna generación que no haya conocido la guerra, la tortura y la cárcel. Esta realidad es la que le da carácter histórico, político y trágico al conflicto que vivimos.
En el siglo que acabamos de estrenar, la conculcación de los derechos que nos corresponden como Pueblo y como ciudadanos y ciudadanas es parte de la realidad cotidiana en Euskal Herria. Esta permanente conculcación es la causante del conflicto político y de sus consecuencias, de las muertes, de las detenciones, de la tortura, de los presos y presas, de los refugiados y refugiadas y de las ilegalizaciones de organizaciones.
En definitiva, ésta es la tragedia que vive nuestro Pueblo: el no reconocimiento de la existencia de Euskal Herria y, como consecuencia, la conculcación de los derechos que le corresponden. Esta es y no otra la raíz del conflicto que vivimos en nuestro Pueblo: los Estados español y francés no nos reconocen como Pueblo y, por lo tanto, tampoco que nos correspondan los derechos universales reconocidos a todos los pueblos del mundo.
Este es el escenario que Euskal Herria necesita cambiar. Esa es nuestra obligación y nuestra responsabilidad. Por encima de todo nuestra prioridad es que nuestro Pueblo conozca la paz y la justicia para construir su futuro en libertad.
2.CONSTRUIR LA PAZ ES HABLAR DE DERECHOS
Para Batasuna, construir la paz es hablar de derechos y trabajar a favor de éstos, es decir, crear un escenario que permita el ejercicio integral y pleno de los derechos que nos corresponden como ciudadanos vascos y vascas.
La paz, a nuestro entender, es el reconocimiento y el respeto de todos los derechos. La paz, para Batasuna, se asienta en el respeto y el ejercicio democrático y pacífico de nuestros derechos.
Otro eje básico para desarrollar una dinámica eficaz en la búsqueda de la paz es aquél que considera que el escenario de paz se tiene que apoyar en el conjunto de la ciudadanía de toda Euskal Herria.
Nuestro principal objetivo es conseguir todos los derechos para todos y todas los ciudadanos vascos en el conjunto de Euskal Herria.
3.HAY QUE DIFERENCIAR LA PAZ DE LOS PROYECTOS POLITICOS
Para poder desarrollar una acción política eficaz a favor de un escenario de paz, Batasuna considera que es imprescindible diferenciar los proyectos políticos de cada cual del escenario de paz a edificar.
En ese sentido, un requisito imprescindible para habilitar una dinámica eficaz para la construcción de un escenario de paz estable y duradero para Euskal Herria consiste en la renuncia expresa a la imposición de cualquier proyecto político.
Eso es precisamente lo que los Estados español y francés no respetan. El origen del conflicto que padece nuestro pueblo no es más que la cerrazón de los Estados español y francés por mantener una estrategia política basada en el no reconocimiento de Euskal Herria, y son ambos Estados los que imponen sus proyectos políticos a nuestro pueblo.
Batasuna, basándose en su carácter democrático, manifiesta que ha renunciado, renuncia, y renunciará a la imposición de su proyecto político para construir un escenario de paz en Euskal Herria. Asimismo, reivindica la necesidad de crear un modelo democrático en Euskal Herria que garantice el desarrollo de todos los proyectos políticos en igualdad de condiciones. En definitiva, Euskal Herria debe tener la palabra y la decisión.
4.CONSTRUIR LA PAZ ES HABLAR DEL DERECHO DE AUTODETERMINACION
Para Batasuna, el reconocimiento del Derecho de Autodeterminación es la piedra angular para construir un escenario de paz en Euskal Herria.
La Autodeterminación es el instrumento jurídico, político y democrático que posibilitaría un marco en igualdad de derechos en Euskal Herria.
La aceptación por parte de los Estados español y francés de este derecho es imprescindible para empezar a construir un futuro en libertad y en paz para nuestro Pueblo.
El sujeto del derecho a la libre determinación es Euskal Herria y su ejecución nos corresponde a todos los ciudadanos y ciudadanas vascas.
El Derecho de Autodeterminación no debe plantearse como instrumento de agresión contra nadie, sino como una garantía para posibilitar nuestra convivencia política, ya que se trata de un instrumento para la paz. Es decir, la Autodeterminación es el instrumento que garantiza la igualdad de derechos.
5.CONSTRUIR LA PAZ ES RESPETAR LA PLURALIDAD
El escenario para la paz debe construirse desde el respeto a la pluralidad de nuestro Pueblo. Batasuna quiere manifestar con claridad y rotundidad su más escrupuloso respeto a la pluralidad del Pueblo Vasco, entendiendo ésta además como un factor de enriquecimiento cultural y político.
Cuando hablamos de pluralidad en nuestro país, partimos del hecho de la existencia del Pueblo Vasco desde el Ebro hasta el Atturri y, asimismo, constatamos la existencia de territorios históricos con peculiaridades propias, partidos y proyectos políticos diferenciados, una sociedad con diversidad de perspectivas y diferentes sentimientos de pertenencia nacional. En definitiva, nuestra sociedad es plural.
Desde Batasuna afirmamos que la negación de un derecho humano democrático fundamental como el de la Autodeterminación es el mayor ataque que se hace contra la realidad plural del Pueblo Vasco, y con la misma firmeza proclamamos que la salida democrática y en paz para esta pluralidad se encuentra en el reconocimiento del Derecho a la Libre Determinación.
6.HABLAR DE AUTODETERMINACION ES HABLAR DE UN DERECHO HUMANO
Reclamar el Derecho de Autodeterminación es reclamar un Derecho Humano.
Luchar a favor de este derecho es luchar por la paz y por la libertad. Reivindicar este derecho significa reconocer a Euskal Herria como sujeto de derecho.
La Autodeterminación es un derecho que corresponde a toda la ciudadanía vasca, debe ser nuestro patrimonio común. La Autodeterminación no conculca ningún derecho, ni constituye ninguna amenaza para nadie.
La aceptación de este derecho abriría las puertas de par en par a una paz estable y duradera.
Y la aceptación de este derecho, cambiaría la naturaleza del conflicto que enfrenta a Euskal Herria con los Estados español y francés.
La aceptación del Derecho de Autodeterminación posibilitaría:
Euskal Herria como marco para la paz:
Un Acuerdo Político entre Euskal Herria y los dos Estados rompería definitivamente la conflictiva trayectoria política de los dos últimos siglos, y se alcanzaría un escenario de paz basado en el respeto mutuo y en la igualdad de derechos.
Euskal Herria obtendría su derecho a organizar de una manera libre su futuro político, social, económico, lingüístico y cultural.
Como consecuencia, debería desaparecer todo tipo de manifestación violenta que haya estado presente en la vida política de Euskal Herria.
Esta realidad conllevaría la libertad de los presos y presas de guerra, por un lado, y la garantía del derecho a vivir libremente en Euskal Herria para todos aquellos refugiados y refugiadas que hoy se encuentran lejos de sus casas y pueblos.
Este escenario permitiría alcanzar una situación de paz y libertad tan anheladas por el conjunto del pueblo vasco, siendo además el mejor legado que podríamos dejar a las futuras generaciones.
Euskal Herria, marco para un escenario desmilitarizado:
Euskal Herria, tendría en sus manos la posibilidad real y práctica para construir un escenario dinámico que permitiera la progresiva desmilitarización del conflicto.
En este sentido, los dos Estados renunciarían a la utilización de la violencia para mantener por la fuerza la negación de los derechos de nuestro Pueblo y llevarían a cabo la retirada de sus fuerzas armadas acantonadas en Euskal Herria.
ULTIMA CONSIDERACION
Este documento refleja la posición política de Batasuna y debe entenderse como una aportación a la dinámica que busca la paz para nuestro pueblo. En ese sentido, queremos mantener una postura abierta de cara a todas las reflexiones, propuestas y aportaciones que se den para el proceso de paz.
Euskal Herria, 26 de enero de 2002